domingo, 16 de mayo de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

La felicidad-cuento-




Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era "un
tesoro". A partir de aquel instante comenzó a buscarla. Primero se
aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la
riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el
mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y
de todo cuanto estaba al alcance de su mano.

En un recodo del camino vio un letrero que decía : "Le quedan dos
meses de vida". Aquel hombre, cansado y desgastado por los
sinsabores de la vida se dijo:

"Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de
experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean".
Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus
días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el
tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí
mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.

Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como
viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo
y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también
querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también
razones para morir y descansar. Entendió que la felicidad brota en
el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión.

Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que la
felicidad está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de
relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla
hay que gozar de paz interior.

Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de
felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por
ser ÉL: amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total.
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice:

"Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo
mucho que anhelamos.-

sábado, 3 de octubre de 2009

El arte de no enfermarse

Si no se quiere enfermar…
*
Habla de tus sentimientos
Emociones y sentimientos que se esconden y se reprimen terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!…
El diálogo, el hablar, la palabra, son poderosos remedios ¡y una excelente terapia!
*
Toma decisiones
La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.
La historia humana está hecha de decisiones.
Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros.
Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.
*
Busca soluciones
Las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren lamentarse, murmurar, ser pesimistas.
Es mejor encender un fósforo que lamentarse por la oscuridad.
Somos lo que pensamos.
El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.
*
No vivas de apariencias
Quien esconde la realidad finge, está en pose, quiere dar siempre la impresión de estar bien, mostrarse perfecto, bondadoso, etc...acumula toneladas de peso.
Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas.
Son personas con mucho barniz y poca raíz.
Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.
*
Acéptate
El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos a nosotros mismos.
Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable.
Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos.
Aceptarse, aceptar ser aceptado y aceptar las críticas es sabiduría, buen sentido y terapia.
*
Confía
Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas.
Sin confianza, no hay relación.
La desconfianza es falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.
*
No vivas siempre triste
El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida.
La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive.
“El buen humor nos salva de las manos del doctor”.
La alegría es salud y terapia.

viernes, 18 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

Por qué desayunar?


¿Por qué desayunar?

Una buena razón para desayunar es el beneficio intelectual que recibimos. Otra razón es el daño que provocamos en nuestro cuerpo con el ayuno mañanero.

Imaginemos el proceso:

Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: “Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible”. Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre. Desde la sangre le responden: “Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más”.

El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: “De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva”. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que “a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos”.

En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.

Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: “Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel”.

La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.

Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.

¿Cómo afecta eso nuestro peso? Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.

Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de “grasa de reserva” y la persona engordará.

La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.

Dra. Daniela Jakubowicz
Del blog pequeñas semillitas de fe.-

viernes, 28 de agosto de 2009

Alcanza tu sueño

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.

Pero sé paciente, no pretendiendo Que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo Lo que es tuyo, vendrá a tus manos, en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos Para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado Y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.

No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.

Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.

No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

"Que este día sea el mejor de tu vida... para alcanzar tus sueños".

Desconozco el Autor

miércoles, 26 de agosto de 2009

Los diez alimentos más sanos



Los huevos, tomates, frutas, verdura, legumbres, el vino y el aceite son los alimentos que protegen nuestro organismo de enfermedades. Comer sano y variado es la mejor medicina, aunque lo más importante es combinar el tipo de alimentación de manera que se alternen sus propiedades en el plato. Por Pilar Ribó
¿Se pueden prevenir enfermedades comiendo ciertos alimentos, y en la cantidad y combinación más adecuadas? Cada vez parece más evidente que hay en los alimentos ciertas sustancias, denominadas fitoquímicas, que tienen propiedades preventivas; son los propios pigmentos que protegen a las frutas y verduras de los efectos nocivos del sol. Por eso podemos decir que, para comer sano, su plato debería parecer un cuadro de vivos colores.
La comida es compleja, y los beneficios de cierto tipo de alimentación se deben, sobre todo, a la combinación de fibra, antioxidantes y fitoquímicos. Hemos elegido 10 alimentos estrella por sus propiedades beneficiosas, pero esto no significa que los demás no aporten beneficios, porque lo más importante es comer variado.
01 Los tomates contienen licopeno, que es probablemente el antioxidante más potente de los carotenoides, Además no pierden sus propiedades beneficiosas cuando se cocinan, o incluso en forma de ketchup. La absorción del licopeno aumenta cuando se consume junto con una pequeña cantidad de aceite. Si se consume crudo, el tomate también es una buena fuente de vitamina C.
02 El vino tinto es la causa de la llamada paradoja francesa: los franceses consumen una dieta rica en grasa saturada (quesos,...), pero su mortalidad cardiovascular es más baja de lo que sería de esperar, lo que se ha atribuido al vino tinto. Los pellejos de uvas contienen antioxidantes, llamados polifenoles, que elevan los niveles de colesterol HDL o colesterol bueno. Los polifenoles también inhiben la producción de endotelina, una proteína que contribuye al endurecimiento de las arterias. Pero para lograr estos efectos beneficiosos, el consumo debe ser muy moderado, no más de una o dos copas de vino al día.
03 Los frutos secos en general y las nueces en particular se consideran beneficiosos para la salud debido al tipo de grasa que contienen: poliinsaturada. Cuando se consumen sustituyendo a otros alimentos ricos en grasa saturada, disminuyen los niveles de trigliceridos y colesterol LDL, a la vez que elevan el colesterol HDL; ésta es la fórmula perfecta para prevenir las enfermedades coronarias. Además, algunos tipos de nueces contienen ácido elágico, que desencadena un proceso pro el que se produce la muerte de las células cancerosas. También contiene vitamina E, un potente antioxidante que puede evitar las enfermedades cardiacas, y arginina, un precursor de la más potente sustancia vasodilatadora conocida: el óxido nítrico. ¿Y cuál es el punto débil? Su alto aporte calórico. Por tanto, hay que comer tan sólo un puñadito.
04 El salmón, al igual que otros pescados azules, contiene un tipo de grasas, denominadas omega 3, que portegen de las enfermedades cardiacas. Comer salmón mejora el perfil de grasas en la sangre y ayuda a bajar la tensión arterial. La ingestión de salmón también afecta a las propiedades eléctricas del músculo cardiaco y hace menos probable la aparición de arritmias. Las poblaciones que consumen habitualmente pescado, como los japoneses, tienen una mortalidad cardiovascular menor que otras poblaciones. Por ello, la Asociación Americana del Corazón destaca la importancia de consumir pescado, preferentemente azul, de forma regular.
05 Aceite de oliva. Junto con el trigo y el vino, se considera la base de la dieta mediterránea, la cual ha mostrado ser un importante elemento para la salud pública. El aceite de oliva aporta principalmente ácido oleico (80%), que es una grasa monoinsaturada que reduce el colesterol total y el LDL colesterol, a la vez que aumenta el colesterol HDL o colesterol bueno. También contiene sustancias antioxidantes, como la vitamina E, carotenoides y compuestos fenólicos, que inhiben la oxidación de las membranas celulares y de las lipoproteínas de baja densidad (llamadas LDL), lo que constituye un paso necesario en la aterosclerosis. Pero el contrapunto de estos beneficios es su alto valor calórico, nueve kilocalorías por gramo. Si existe obesidad, hay que moderar su consumo.
06 Fruta. Comer a diario verduras y frutas es un poderoso aliado contra la aparición de dolencias cardiovasculares y de diversos tipos de cáncer. Las propiedades saludables de las frutas se basan en su alto contenido en antioxidantes, fibra, vitamina C y ácido cítrico. Además, las frutas en general aportan ácidos orgánicos, ácido fólico, vitaminas del complejo B, citroflavonoides y sales minerales (potasio, magnesio, calcio, fósforo). La vitamina C ayuda a prevenir diversas enfermedades crónicas e infecciosas, estimulando el sistema inmunológico. Es aconsejable tomar cinco raciones de frutas y/o verduras diarias.
07 Ajo. Desde siempre, la cultura popular ha divulgado que “el ajo es bueno” por sus propiedades antiinfecciosas. En diversos estudios epidemiológicos se ha comprobado un cierto efecto protector del consumo de ajo sobre el desarrollo de ciertos cánceres, y en concreto de estómago, colon, recto, mama, próstata y laringe. No se conoce si pueden obtener los mismos beneficios cuando el ajo se consume en forma de pastillas.
08 Huevo. Después de unos años en los que se han considerado malignos por su contenido en colesterol, ahora los huevos vuelven a estar bien vistos. Aunque un huevo contiene 215 miligramos de colesterol, tiene sólo 1,5 gramos de grasa saturada. Además, los huevos contienen nutrientes y llevan en la clara proteínas de alta calidad biológica: un huevo aporta seis gramos de proteínas. Una tortilla o un huevo frito sí que es una deliciosa, saludable y nutritiva comida rápida.
09 Los cereales han sido la base de la alimentación humana durante siglos, y la civilización occidental se basa en el trigo. La pasta, el pan, arroz, patatas y cereales forman parte de la dieta mediterránea. Debido a su riqueza en hidratos de carbono, estos alimentos son una buena fuente de energía. Recordemos que la glucosa es el principal sustrato energético de órganos vitales como el cerebro, los músculos o el sistema nervioso. Además, la pasta se puede consumir asociada a otros alimentos de propiedades saludables como el tomate, el ajo o el aceite de oliva.
10 Legumbres. Son otros de los alimentos cuyo consumo se está volviendo a valorar. Aportan proteínas, carbohidratos y mucha fibra dietética o alimentaria. Es el grupo de alimentos vegetales con un mayor contenido en proteínas y si se le incorporan ciertos cereales (lentejas con arroz, alubias o guisantes con maíz...) se logran los aminoácidos que les faltan a las legumbres, convirtiendo ese plato en proteínas completas. También aportan carbohidratos complejos, por lo que son adecuadas incluso para los pacientes diabéticos. Las legumbres contienen muy poca grasa (siempre que no se les añada al guisarlas) y no producen colesterol. La fibra soluble que contienen consigue además efectos beneficiosos en el aparato digestivo y el estreñimiento.